JARDINERO.
Jardinero invítame a plantar una flor particular
esa que desplome pétalos
al viento
y que contonee sus caderas al son del invisible aire
esa que apague el dolor
y prenda la vela del amor
ni pálida ni amarilla
que sea simplemente rosa
que como yo distinga la risa de la congoja
y que tolere mis pensamientos y sentimientos
que mire más allá de su presente
y viva lo que en el discierne,
que ni soledad ni compañía destruyan ese ser a veces ausente.
Jardinero tú, pintas y plantas,
recoges por que siembras
cortas y crece
pules y permanece
así seré yo, en mi vivir
invítame a plantar esa rosa particular
la llevare de ejemplo
para la mía llena, llenita de espinas…

No hay comentarios:
Publicar un comentario